Los celos no son amor

Los celos no son amor

¡Oh, cuídese, mi señor, de los celos!
Es el monstruo de ojos verdes
que se burla de la carne
de la que se alimenta”
Yago en la obra Otelo, de Shakespeare.

Antes de que continúes con la lectura —si así lo deseas— considero importante señalar algo desde una responsabilidad ética y profesional: los celos son una de las excusas con las que con frecuencia se justifican distintas formas de violencia ejercida dentro de los vínculos afectivos.
Aunque esta violencia puede ejercerse hacia hombres y mujeres, tanto en relaciones homosexuales como en heterosexuales, son las mujeres y las adolescentes quienes, de manera desproporcionada, sufren sus consecuencias más severas.
En sus manifestaciones más extremas, los celos pueden convertirse en una supuesta justificación para formas graves de violencia, incluido el feminicidio.
Los celos no son una prueba de amor. Nunca deben romantizarse ni normalizarse.
Aclarado este punto, podemos continuar. Y si decides no seguir leyendo, me bastará con que esta introducción haya sido leída. Muchas gracias.

¿Qué son los celos?

Los celos —en cierto grado— forman parte de la experiencia humana.
Desde la psicología evolutiva, los celos pueden estar asociados con la protección de los vínculos y esta respuesta —en la antigüedad— pudo haber tenido un valor adaptativo para detectar señales de abandono o desplazamiento afectivo.

Según Paul Ekman las emociones básicas son seis: la tristeza, el enojo, la alegría, el miedo, el asco y la sorpresa. Los celos no se consideran entre éstas. Más bien, suelen conceptualizarse como un estado emocional secundario y multifactorial, compuesto por una mezcla de emociones básicas, secundarias y procesos cognitivos diversos como:
• Miedo a la pérdida
• Ansiedad por abandono
• Ira o resentimiento
• Vergüenza
• Inseguridad
• Complejo de inferioridad
• Comparación social
• Envidia
• Posesividad
• Baja autoestima
• Interpretación desadaptativa de experiencias previas

Por eso, los celos pueden sentirse tan intensos porque no activan una sola emoción. Si se intensifican pueden dominar la vida de pareja y deteriorar significativamente el vínculo.

Los celos no son amor

Contrario a lo que suele difundirse en la cultura popular: los celos no son amor ni tampoco son muestras de preocupación o cuidado por la otra persona.

Sin embargo, nadie está exento de sentir celos en alguna ocasión. Pero hay mucha diferencia en la forma de expresarlo y en la intensidad al sentirlo.

*Celos adaptativos

Cuando una persona ha cultivado su autoconocimiento, fortalece una autoestima relativamente sólida, practica técnicas de regulación emocional y tiene una vida interior rica y diversa, los celos suelen tocar a su puerta con menos frecuencia. Aun así, pueden aparecer de vez en cuando. Sentirlos ocasionalmente no es patológico ni destructivo.
Aparecen ante una amenaza relacional creíble y se regulan sin conductas dañinas.
Ejemplo:
Tu pareja comienza a mostrar una cercanía inusual con alguien y eso te genera incomodidad. Puedes hablarlo, escuchar, reflexionar y regularte a ti mismo(a).

*Celos desadaptativos

Aparecen con mucha frecuencia, con gran intensidad o sin evidencia suficiente, y suelen acompañarse de conductas de vigilancia, control o comprobación.
Ejemplos:
• Revisar el celular
• Monitorear redes sociales
• Pedir pruebas de “amor”
• Interrogar repetidamente
• Interpretar ambigüedad como traición

Aquí los celos se vuelven un patrón de desregulación relacional. Este patrón puede escalar: tornarse en extremo peligroso y derivar en conductas ilegales.

Un mensaje de texto que la pareja responde tarde puede ser objetivamente neutro y realmente no significar nada en sí; pero la interpretación que se le dé puede cambiar radicalmente la respuesta emocional y conductual.

Aquí unos ejemplos ficticios:

Hecho neutro: No le da like a mis publicaciones.
Interpretación automática: “No tiene tiempo para mí porque ya no me ama”
Respuesta emocional: Ansiedad, tristeza, miedo a perder el vínculo.
Conducta: Llanto, reclamos pasivo-agresivos, venganza, retirada emocional.

Hecho neutro: Mi pareja tardó en responder el mensaje de WhatsApp que le envié.
Interpretación automática: “Ya no le importo porque me está engañando con otra persona”
Respuesta emocional: Ansiedad, miedo, ira.
Conducta: Reclamo repetitivo, hipervigilancia o retirada emocional.

Hecho neutro: Mi pareja cruzó una breve charla cordial con una vieja amistad que se encontró.
Interpretación automática: “Conmigo no es tan amable, a mí no me presta esa atención, le gusta dicha amistad, es probable que hayan estado juntos anteriormente”
Respuesta emocional: Sentimiento de humillación, ansiedad, tristeza, ira.
Conducta: Reclamos, acusaciones repetitivas, revisión del celular, gritos, amenazas, prohibiciones, malos tratos e intimidaciones.

Todas las emociones son válidas. Sin embargo, no todas las conductas lo son.
No existe justificación alguna para que alguien te trate mal, ni para que tú trates mal a alguien, porque en todo caso, existe la opción de separarse, poner tiempo y distancia, o buscar apoyo profesional para mejorar la calidad de la relación.

¿Cuándo los celos se vuelven problemáticos?

En su forma extrema, los celos pueden convertirse en celotipia (delirio celotípico), donde la convicción de infidelidad persiste pese a la ausencia de evidencia objetiva.
La celotipia puede observarse en contextos de trastornos psicóticos, consumo de sustancias o ciertos cuadros neuropsiquiátricos.
Sin embargo, no es necesario que se presente un cuadro clínico de celotipia para que los celos sean problemáticos.

Los celos merecen atención clínica cuando:
• Ocasionan violencia física, sexual, económica, patrimonial, vicaria o psicológica
• Generan malestar persistente
• Deterioran la relación
• Aumentan la ansiedad diaria
• Provocan conductas compulsivas de comprobación, control o coerción
• Producen pensamientos obsesivos
• Provocan miedo por las amenazas, intimidaciones y otras reacciones agresivas

Los celos desadaptativos pueden trabajarse y disminuir. La recuperación implica aprender a regular emociones intensas, cuestionar pensamientos distorsionados y construir vínculos basados en confianza, autonomía y respeto mutuo. Pedir ayuda profesional también puede ser una forma de cuidado y responsabilidad.

Para agendar una cita haz clic en el botón.

Agendar cita

Si el artículo te resultó útil, te agradeceré mucho que dejes un comentario.
Igualmente, te dejo este enlace por si deseas continuar leyendo sobre el miedo al rechazo.

Además, puedes descargar el cuaderno de trabajo diseñado específicamente para este tema: Los celos en la pareja: una guía de autoobservación y reflexión.

Descarga gratuita del cuaderno de trabajo

Si vives en situación de violencia, no dudes en pedir apoyo al Centro de Atención Ciudadana la Línea de la Vida del Gobierno de México.
Disponible las 24 horas, los 7 días a la semana.
Llamar 800 911 2000 o dar click a su Sitio web oficial

Referencias

Carlen, A. M., Kasanzew, A., & López Pell, A. F. (2010). Tratamiento cognitivo conductual de los celos en la pareja. Revista Electrónica de Psicología Iztacala, 12(3). Universidad Nacional Autónoma de México. UNAM – Revista Iztacala

0 comentarios

REDES SOCIALES

SUSCRÍBETE AHORA

Post recientes