La rana que quiso ser buey
Autor: Esopo
Un majestuoso y corpulento buey se paseaba por el campo. Al verlo, una pequeña rana quedó deslumbrada por su tamaño y sintió envidia.
“¿Por qué yo soy tan pequeña?”, pensó. Convencida de que podía ser igual de grande, comenzó a inflarse aspirando aire.
—¿Soy tan grande como el buey? —preguntó a las otras ranas.
—Ni cerca —le respondieron.
La rana lo intentó una y otra vez, hasta que su piel no resistió más y explotó.
Así murió, queriendo ser lo que no era, sin valorar su propia naturaleza.
Moraleja: Quien se compara constantemente termina perdiendo de vista su propio valor. Conocerse, aceptarse y apreciarse como se es, constituye la base de una vida plena y auténtica.
Lección profesional: El crecimiento profesional surge al actuar con autenticidad. Valorar las propias fortalezas y capacidades permite avanzar, generar impacto y destacar sin perder la esencia personal.






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